Gran consternación y dolor ha causado la partida física de la excepcional luchadora Alicia Jrapko, fiel a los ideales de justicia e incansable amiga de Cuba. Inolvidables sus continuas, largas y complicadas jornadas, junto a su esposo Bill, en apoyo a la campaña por la liberación de nuestros cinco héroes, de quienes afirmaba “son el producto de esta maravillosa obra que se llama Cuba”.
Está presente en el Movimiento internacional de solidaridad con Cuba, que entristecido, desde la más sincera admiración, llora por quien fue y será ejemplo para todos.
La veía en sus numerosas visitas al ICAP, sencilla, jovial, atenta a cada necesidad, siempre dispuesta a darlo todo por una causa justa. Su entrega total, desinteresada y amorosa no podrá olvidarse jamás. Decía que Cuba era el sueño de su generación de los años 70.
Recuerdo en estos tristes momentos la ceremonia donde recibió la Medalla de la Amistad. Estaba conmovida y después se divirtió con los niños invitados a la ceremonia quienes le dedicaron versos, algunos dedicados a la belleza de sus ojos. Estaba profundamente feliz, junto a Bill, también condecorado.
Perdemos a una inefable compañera de batallas. A una muy querida camarada. Imposible pensarla inerte. Está con nosotros, inspirando coraje, fuerza, y fe en la victoria. Invencible, risueña, inagotable, repitiendo “Cuba me robó el corazón”.
¡Gracias, Alicia! Un abrazo bien fuerte para Bill y familia.
Iliana García Giraldino/ Siempreconcuba/ ICAP














