También comentaron de sobre los obstáculos que les impiden ejercer mejor sus funciones, y consideraron imprescindible seguir trabajando en la perspectiva de escuchar al pueblo, aun cuando no siempre se tenga la solución para los problemas, así como en la pertinencia de un trabajo comunitario más integrado.
Sobre el proceso de rendición de cuentas, el presidente cubano consideró que se asumió en todo el país desde una posición honesta y valiente, en tiempos muy difíciles, con muchas insatisfacciones y momentos muy complejos.
“Aun así se fue a hablar con honestidad al pueblo, a explicar, a pedir participación, a convocar para encontrar soluciones comunes a los problemas; esa es una expresión de respeto a nuestra democracia y también de aliento y de alimentación a la participación”, apuntó.
Trabajando así, aseveró, buscando una perfección de todo este sistema tan democrático y participativo del Poder Popular, estamos defendiendo también el pensamiento de Fidel Castro y de Raúl Castro, sobre de las maneras en que podemos hacer un Gobierno realmente del pueblo.
El proceso de rendición de cuentas del delegado a sus electores, iniciado el pasado 20 de septiembre en todo el país, es uno de los pilares del sistema democrático cubano y se le considera una de las maneras más efectivas de participación del pueblo en el ejercicio de gobierno. (PL)











