
Señaló que con la aplicación de las 243 medidas adicionales y el mantenimiento en la lista de países patrocinadores del terrorismo, Biden cumplió disciplinada y cruelmente con la política que Trump aprobó durante su mandato.
Destacó que señalar a Cuba como Estado que supuestamente patrocina el terrorismo es cuanto menos falso e inmoral, venga de donde venga la acusación, pero lo es doblemente cuando esta proviene de territorio estadounidense.
Desde allí –denunció- se entrenan ahora mismo grupos paramilitares que organizan, promueven y financian acciones terroristas contra estructuras sociales y económicas en Cuba.
La permanencia de Cuba en esa lista y el arreciamiento de la política de bloqueo son acciones desplegadas hacia el pueblo cubano que deben cesar ya, señaló.
Afirmó que Cuba no profesa el más mínimo sentimiento de odio o animadversión contra el pueblo estadounidense, pero se opone al empeño del Gobierno de esa potencia de arrebatarle soberanía, independencia y socialismo, frente a lo cual –dijo- siempre encontrará rebeldía e intransigencia.
Recordó que su país ha extendido la mano a todos los gobiernos de Estados Unidos desde el triunfo de la Revolución hasta hoy, siempre en función de una relación seria, respetuosa y en igualdad de condiciones.
Contra el plan del imperialismo estadounidense y su pretensión de imponerse en Cuba por la fuerza o la seducción, marcharemos ahora y siempre, remarcó el mandatario. (PL)










