
La exposición permanece desde el pasado 27 de agosto en la sala Cinco Palmas de la institución capitalina e incluye instalaciones de madera y vidrio y una veintena de piezas de pequeño, mediano y gran formato, realizadas con técnicas mixtas sobre lienzo y serigrafía.
El texto difundido por el departamento de comunicación de la entidad, consagrada al estudio y difusión del pensamiento, obra, vida y ejemplo del dirigente, refiere que la exhibición comprende diversas perspectivas y alusiones indirectas al caballo, jinete, mambí y soldado de las ideas.
La colección contiene un homenaje a la famosa foto de Alberto Korda y otra en remembranza a un encuentro entre el creador y Fidel y constituye, según los expertos, un compendio de alta relevancia por los valores estéticos, patrióticos y contenido histórico representado.
La exhibición concebida por el Premio Nacional de Artes Plásticas cierra el programa de actividades impulsadas en conmemoración del aniversario 96 del natalicio del líder de la mayor de las Antillas y busca, sobre todo, un acercamiento con las nuevas generaciones de cubanos.
La propuesta del también merecedor de la Orden Alejo Carpentier y la medalla Raúl Gómez García, abarca obras como Playa Girón, Retorno a la Montaña Verde, Arcángeles del ALBA y la camisa amarilla, enmarcada y presentada con la rúbrica del Comandante en Jefe.
El artista, galardonado además con la Orden por la Cultura Nacional y profesor consultante de la Universidad de las Artes (ISA), prevé este viernes una reunión con representantes de medios de prensa para la difusión de la iniciativa consagrada a Fidel Castro. (PL)











Cerca del 13 de agosto, comparto fraternalmente con ustedes poemas de mi poeprosa inédito PATRIMONIAL.
Miguel Ojeda.
Distinción Por La Cultura Cubana.
Laureado de la cultura.
Artista De Mérito del ICRT.
Miembro de La UNEAC.
El niño de las estrellas.
26 estrellas elegidas,
cavalgando desde siempre:
el antes, el hoy y La Vida.
El niño que nace solo
descubre Historia y Futuro
y se proyecta seguro
sobre Pasados y miedos.
¡ Ya le sigue un pueblo todo
sobre 26 estrellas
que cansadas mucho y poco
esta’n viviendo en La Tierra.!
26 estrellas sabias,
secreto del universo,
derramadas sobre un suelo
y, cual un misterio a gritos,
acompañaron al niño
reescribiendo viejos libros.
Ya no esta’ y esta’ el niño,
hombre-estrella, infinito,
casi real, o ma’s leyenda,
o promesas de guajiros
que escribieron epopeyas.
¡ Una hilera de cometas
se acerca a tanta belleza.!
Ellos lo entienden Todo,
Don Oscuro, casi nada
y el niño canta que canta,
carne y estatua en si’ mismo.
¡ 26 estrellas cantan
en la mirada del niño.!
UN YATE EN LA HISTORIA VUELA.
Un yate en La Historia vuela,
echa rai’ces, proyecta
de mil siglos La Esperanza,
del agua-cielo, la tierra.
El yate se vuelve pueblo,
canto y danza, cual misterio
de palomas, trigo y rosas,
sueños soñados en sueño.
¡Fecunda El Yate el Futuro,
La Vida brota en su
seno!
PIEDRA HABITADA POR NIÑOS.
Monolito ma’s que piedra
viene albergando prodigios,
borda historias, pare hijos
que retan a tantas sombras
con su enseñanza de siglos.
Se habla del monolito
en mil Leyendas de niños
que hombres fueron cual misterio
que Silencio canto’ a gritos.
Funda Futuro, Esperanza,
danza Vida, sueña Libros.
¡ Luz Interna que le alcanza
para sembrar tanto alivio!
Va al Pasado y se regresa;
desde el Hoy pinta un Mañana
al florecer los caminos.
Con El Tiempo, sin moverse,
se traslada al Infinito.
Un Cielo azul, rojo y blanco
se repite en cada ciclo
de Piedra, Sangre y Simientes
de piedras, rosas y niños.
A veces, siempre, me crean
Canto Piedra, pueblo mi’o.
¡ Tanto Pueblo en cada Piedra,
Tanto Pueblo El Monolito !
¡ Un gran monolito, Piedra
defendida por sus hijos !
MUTACIONES.
A mi eterna puerta de cristales,
vestida toda de historias,
Doña Historia llama.
Abro mi puerta, ventanas,
y me muestra humanos siglos
dulces como los besos,
amargos cual cruel olvido.
Lejos, cercanos, niños,
barbudos niños que miro
renacer entre mis manos
mientras mi puerta y ventana
26 soles me plantan
en mi jardi’n de futuros
con azul enrojecido,
al blanco rojo azulado.
Restan ma’s viajes de niños,
tan barbudos , a mi lado.
Miguel Ojeda.