En su opinión, los delegados comprendieron las circunstancias complejas por las que atraviesa el país y expresaron la voluntad de continuar junto al pueblo caribeño en defensa de su soberanía ante las políticas coercitivas de Estados Unidos.
La declaración del movimiento de solidaridad en Asia-Pacífico destacó el ejemplo que representa la mayor de las Antillas e instó a promover acciones de cooperación entre las organizaciones para aumentar el apoyo al pueblo cubano en sectores como salud, educación y producción de alimentos.
El documento también llama a «fomentar el trabajo de amistad en las nuevas generaciones, como fieles seguidores de los sueños de internacionalismo, colaboración y solidaridad entre los pueblos, realzando el papel de las instituciones de educación de posgrado en Cuba».
En declaraciones a Prensa Latina, Peter Weizel, quien pertenece al movimiento solidario con la isla en Australia, dijo que la nación caribeña es un faro de esperanza para el Sur Global.
«No es que tengas que ser como Cuba, pero, como Cuba, puedes reclamar tu soberanía y tu respeto propio. Creo que eso es lo que Cuba representa, y creo que es una de las cosas que destacan en esta reunión, que la gente puede irse pensando: sí, podemos marcar la diferencia», agregó.
Un reclamo unánime contra el bloqueo de Estados Unidos a Cuba se escuchó la víspera desde la Asamblea General de la ONU en las voces de decenas de representantes de los Estados miembros.
El foro de 193 países votará la propuesta de resolución de la isla, que estima pérdidas por valor de cinco mil 56,8 millones de dólares como consecuencia del cerco entre marzo de 2023 y el 29 de febrero de 2024.
Esta será la trigésimo segunda ocasión en que la Asamblea General vote el proyecto elaborado por Cuba contra ese conjunto de medidas, calificado en estos espacios como sinsentido y obsoleto.(PL)











