Cairo precisó al rotativo que ningún banco panameño puede transferir dinero hacia La Habana y desde la isla hacia el istmo, lo cual constituye un obstáculo del comercio y para la comunidad cubana que reside en el país canalero.
La extraterritorialidad del bloqueo, explicó, es una política que está basada en normas jurídicas y medidas que tienen diferentes actores y que provienen del brazo Ejecutivo del gobierno de los Estados Unidos.
Es una violación flagrante del derecho internacional porque un congreso, el de los Estados Unidos, que se supone que apruebe leyes para su jurisdicción, desde el punto de vista jurídico, no debe adoptar normativas que puedan regir en terceros países, aseveró.
En torno al impacto del cerco estadounidense que también incide en la compleja situación electroenergética que vive Cuba, el embajador indicó que 18 días de bloqueo equivalen a 250 millones de dólares, y con ese dinero se reparan y se le da mantenimiento sin tener en cuenta inversiones y combustible al sistema nacional eléctrico.
En otra parte de su entrevista, Cairo se refirió a las históricas relaciones entre Panamá y Cuba, además de las potencialidades de ampliar ese intercambio en las esferas de la salud, educación, deportes comercio y medio ambiente, entre otras.
Tenemos varias oportunidades de trabajar y de fortalecer los vínculos entre nuestras empresas, con la Zona Libre de Colón y entre la actividad empresarial cubana y panameña, agregó.
De otra parte, resaltó que Cuba fue importante en la recuperación de la soberanía completa de Panamá, con El movimiento de Países No Alineados.
Panamá siempre se ha caracterizado por tener una relación con Cuba, donde no se deja influenciar por el juego geopolítico e históricamente se ha opuesto al bloqueo, agregó.
Sabemos que tenemos la oportunidad de que el pueblo panameño, y que el gobierno, una vez más, manifieste esa voluntad favorable contra ese bloqueo, sentenció.
En las últimas tres décadas, la Asamblea General de la ONU ha votado anualmente una resolución presentada por la nación caribeña para exigir el fin de ese asedio estadounidense y divulgar su excesivo impacto en la economía.
El más reciente sufragio, celebrado en noviembre de 2023, recibió 187 votos a favor de ese texto, dos votos en contra (Estados Unidos e Israel) y la abstención de Ucrania. (PL)











