Insistió Sosa en su rechazo a las medidas coercitivas unilaterales de grandes potencias que violan los derechos humanos y retrasan el desarrollo de muchos pueblos.
En tal sentido, ratificó en representación de Bolivia su “solidaridad con Cuba, Venezuela, Nicaragua y con todos los países del mundo que sufren injustamente estas sanciones unilaterales”.
Por otro lado, durante su intervención la ministra denunció la agresión de Israel contra Palestina, política belicista que socava la estabilidad regional y obstaculiza una paz justa y duradera en esa zona del planeta.
Respecto a este asunto, instó a la comunidad internacional a comprometerse con el respeto a los derechos humanos.
“Durante décadas -sostuvo enfática-, Palestina sufre un conflicto prolongado, que ha socavado la estabilidad regional e impedido el sueño de paz, justa y duradera (…)».
Sosa criticó que la ocupación, los desplazamientos forzados y el genocidio han llevado al pueblo palestino a la devastación y destrucción.
También reafirmó el apoyo de Bolivia al pleno al ejercicio del derecho a la autodeterminación e independencia palestina, e instó a que se reconozcan sus fronteras de 1967, con Jerusalén Oriental como su capital.
Lamentó Sosa las consecuencias devastadoras de las guerras, la producción de armas y el alto gasto militar, que desvían recursos cruciales del desarrollo sostenible y alimentan el sufrimiento humano. (PL)











