Su homólogo de Santa Lucía, Alva Baptiste, defendió el derecho de Cuba a la autodeterminación, destacó el enfoque internacionalista de su política exterior y definió de injusto, ilegal e inhumano al cerco estadounidense.
En tanto, el primer ministro de Antigua y Barbuda, Gaston Browne, exigió levantar las medidas coercitivas de Estados Unidos y subrayó que llegó el momento de romper con las cadenas de políticas obsoletas, contrarias a la actual interconexión del mundo y basadas en diferencias ideológicas.
El gobernante de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves, denunció los daños colaterales para el Caribe de la hostilidad de la Casa Blanca contra Cuba, porque la utiliza como arma del sistema financiero.
Similares reclamos también se escucharon de los dignatarios de Barbados, Guyana y Surinam, y se espera que igualmente continúen los pronunciamientos cuando otros gobernantes de Caricom suban al podio de la Asamblea General de la ONU entre este sábado y el lunes próximo. (PL)











