
Para agravar la situación, Cuba fue designada de nuevo como Estado patrocinador del terrorismo el 12 de enero de 2021, en la presidencia de Donald Trump.
Tal designación tiene efectos que hacen más difícil la vida de las personas de Cuba, tanto dentro como fuera de la isla, por ejemplo al crear obstáculos adicionales para la entrega de asistencia humanitaria, negocios, inversión y comercio que implique a Cuba y, por extensión, a los ciudadanos cubanos. (PL)










