La idea maliciosa de que un vuelo fue “rentado a Turkish Airlines” para cubrir la ruta La Habana–Caracas, es una tergiversación. La línea aérea aludida realiza cuatro operaciones semanales.
Explicó la comunicación que esa ruta se inicia en Estambul los lunes, martes, miércoles y sábados, por lo que no se alquiló avión alguno especialmente para un tráfico de urgencia o cubrir una necesidad imperiosa como insinúa un eje de la campaña de mentiras.
La parada que hace esta línea en Caracas es para recibir servicios de comisaría, combustible y sus propios pasajeros.
Señaló que tampoco se produjeron cambios en las frecuencias de las rutas regulares que realizan a esos destinos las aerolíneas Conviasa y Cubana de Aviación.
De acuerdo con el texto, una de las mentiras de esta calumnia incluía el supuesto de que las aeronaves trasladaron personal para custodiar y proteger a dirigentes del gobierno venezolano y a personal especializado para imprimir nuevas actas electorales.
También que trajo de regreso a Cuba a parte del personal médico y otros asesores cubanos para proteger sus vidas por temor a la violencia que se había generado.
Categóricamente se puede afirmar que no viajó a Venezuela desde Cuba personal cubano vinculado a operaciones de seguridad y protección de dirigentes venezolanos ni para realizar labor alguna asociada al proceso electoral.
En ningún caso se trasladaron a Cuba colaboradores cubanos que trabajan en Venezuela por preocupaciones de seguridad, por el contrario, se mantuvo el flujo normal y planificado de movimientos de los integrantes de la cooperación cubana en Venezuela, señaló el comunicado. (PL)











