La diplomática cubana abordó las prerrogativas utilizadas por el exmandatario Barack Obama (2009-2017) que de cierta forma flexibilizaron el bloqueo y como Trump con su política denominada “reforzamiento de máxima presión”, sumó más de 243 nuevas sanciones para asfixiar a la isla.
Ese reforzamiento de la política de bloqueo hacia Cuba, remarcó, “no tiene antecedentes en 60 años de Revolución” y añadió que las acciones de castigo emprendidas estuvieron dirigidas a impedir la entrada de divisas al país a través del turismo y remesas, y otras como perseguir los envíos de combustible.
Al referirse a la administración de Joe Biden, Vidal subrayó que este “no hizo absolutamente nada” por razones meramente políticas, de lo que llamó, “sacrosanta y corrupta política” de Estados Unidos.
Esa política criminal estadounidense fracasó en su intención de destruir la Revolución, pero reconoció que sí “ha tenido éxito” en afectar el nivel de vida del pueblo y por eso tenemos que seguir condenando y denunciando sus efectos, afirmó.
Expresó que no es la primera vez que la Revolución cubana atraviesa por situaciones muy adversas como las actuales y por eso se diseñan nuevas estrategias para impulsar y diversificar las relaciones económicas externas y corregir errores en medio de ese cerco.
Es una situación compleja, pero el cubano es inventivo y creativo, y seguiremos rompiendo el bloqueo y denunciándolo para que ese “abuso contra el pueblo cubano cese”, enfatizó. (PL)












