El accionar de las fuerzas del Minint evitó la concreción de los planes diseñados, dirigidos y financiados, una vez más, desde los Estados Unidos y generó un proceso investigativo, enfocado en los hechos y en las personas involucradas, apuntó la información.
Washington destina cada año millones de dólares a financiar campañas de descrédito y acciones violentas con el propósito de subvertir el proceso revolucionario en la isla.
En 2022, el Congreso de ese país declaró la asignación de más de 35 millones de dólares a programas subversivos encabezados por el Departamento de Estado, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) y la Fundación Nacional para la Democracia (NED). (PL)











