
Las administraciones norteamericanas jamás se detuvieron a pensar en las mujeres, niños y ancianos de nuestro pueblo. Su obsesión por derrocar la Revolución no les permite ver más allá. Fue tan mayúscula la ofensa que recibieron por parte de los cubanos que, si para lograr sus objetivos tienen que matar a todo el pueblo de hambre, enfermedades y carencias, lo harán, advierte la URCA.
Esto es un genocidio. La inmensa mayoría de los países miembros de la Organización de las Naciones Unidas, por más de 30 años consecutivos, demandaron el fin del bloqueo. Esta guerra económica y financiera viola todos los preceptos legales de la democracia y los derechos humanos, añade. (PL)










