Con más de 4000 miembros y un programa que integra estilos internos y externos de las artes marciales chinas, la Escuela Cubana de Wushu recibió hoy a integrantes de la delegación del Comité Central del Partido Comunista Chino que visita la Isla.
La actividad inició con la conocida danza del León, la cual se realiza en la apertura de festivales, bodas e inauguraciones con el propósito de brindar suerte y alejar a los malos espíritus, y hoy forma parte imprescindible de la enseñanza en las escuelas de artes marciales cubanas.
Luego de escuchar los himnos nacionales de China y Cuba, la presidenta de la Asociación Amistad Cuba-China, Caridad Diego y Wang Yulin, director general de (América Latina y el Caribe) del Departamento Internacional del CC PCCh, pronunciaron sendos discursos recordando la historia de los chinos en Cuba a lo largo de casi dos siglos.
Diversas manifestaciones artísticas y deportivas tradicionales chinas acompañaron el acto y regalaron a los asistentes una tarde llena de cultura y tradiciones.
El acto estuvo dibujado por los coloridos trajes tradicionales chinos usados por los descendientes de chinos y aquellos que practican sus artes marciales.
Con la llegada de los inmigrantes chinos hace más de 150 años, la comunidad cubana ha heredado en cierta medida elementos de esta civilización. Con el tiempo, las tradiciones y costumbres de la cultura china se han incorporado en dicha isla, formando así parte de su identidad multicultural.
Por un lado, la cultura china ha dejado una huella imborrable en Cuba, y por el otro, muchos elementos culturales de la nación asiática han evolucionado en cierto grado durante el proceso de transmisión, y se han visto influenciados por la cultura nativa cubana.
El cierre estuvo matizado por una alegre celebración de cumpleaños, en la que chinos y cubanos cantaron y rieron juntos, muestra del amor y la amistad que unen a ambos pueblos.
Sin dudas, los chinos han visto en Cuba también un lugar para traer su cultura a Latinoamérica y que esta sea también respetada por todos.(Texto y fotos: Laura Miranda Camallea/Siempre con Cuba/ICAP)










