El hilo rojo que une a David con Cuba

El Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) entregó este martes la Medalla de la Amistad al amigo español David Rodríguez.

La Habana, 23 de mayo–. El destacado amigo de Cuba David Rodríguez Fernández, miembro de la junta directiva de la Asociación Valenciana de Amistad con Cuba José Martí recibió este martes la Medalla de la Amistad que otorga el Consejo de Estado a propuesta del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) en ceremonia efectuada en la Casa de la Amistad.

Con la frase martiana Honrar, honra, inició sus palabras Rigoberto Zarza Ross, director de Europa del ICAP, quien hizo un recuento de la fructífera y destacada trayectoria del amigo dentro del movimiento de solidaridad con La Mayor de las Antillas. Admiramos su seriedad, su compromiso, su laboriosidad y su humildad, presentes en todo momento –añadió– mientras reconocía el papel determinante que este jugara en la organización y los resultados alcanzados en XVI Encuentro Estatal de Solidaridad con Cuba celebrado en Valencia en octubre del pasado año.

Muchas han sido las acciones solidarias impulsadas por David, quien se ha convertido en un interlocutor frecuente para el trabajo internacional de diversas instituciones de la sociedad civil cubana como la Central de Trabajadores de Cuba (CTC); la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC); los Comités de Defensa de la Revolución (CDR); la Federación de Mujeres Cubanas (FMC); la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y la Fundación Nicolás Guillén, por solo citar algunas de ellas.

En su labor de acercar nuestra realidad a sus coterráneos, Rodríguez Fernández, ha organizado y participado en más de 15 brigadas de solidaridad con Cuba; jugó un rol fundamental durante los años de la batalla por la liberación de Los Cinco y se enfrascó en la tarea de crear un mecanismo de coordinación del movimiento de solidaridad con Cuba a nivel Estatal, formando parte de la Mesa de Coordinación del MESC.

Que Cuba sea nuestro sentido de vida

Cuando David habla de Cuba, se le nota la emoción. Lo hace con la mirada limpia de quien se lo ha jugado todo por amor.

Entre las primeras palabras de agradecimiento se encuentra la mención a su familia, con quienes decidiera que Cuba fuera nuestro (el de su familia) sentido de vida. Añade que la medalla que recibe es un reconocimiento colectivo a la labor de los muchos y entrañables amigos que la Isla Rebelde tiene en Valencia y en toda la geografía ibérica y que se consideran parte de ese hilo rojo que ha permitido que no se apague esa utopía que representa Cuba.

Ustedes demuestran día a día que se puede vencer a pesar de las dificultades– apuntó y mostró su gratitud a las personas e instituciones cubanas que le han acompañado en cada uno de los proyectos solidarios emprendidos.

Rememoró la participación cubana en la lucha contra el fascismo, en defensa de la República Española, de la cuál Nicolás Guillén, nuestro poeta nacional fue abanderado, y volvió a hablar de la metáfora del hilo rojo que nos mantiene unidos.

«Ustedes son la Cuba que no por accidente sino por necesidad histórica, hizo una revolución».

«Vosotros sois un referente, sois una verdadera escuela política, social, cultural, humanista de la izquierda. Y eso es lo que nos llena y sigue alimentando».

«Vamos a continuar defendiendo esta utopía realizada, realizable, mejorable, y les vamos a seguir acompañando. Nadie viene aquí a dar lecciones, todo lo contrario, venimos a aprender. No estáis solas ni solos, contáis con millones de personas al otro lado para que decidáis soberanamente qué queréis hacer».

David es un militante de Cuba

Noemí Rabaza Fernández, vicepresidenta primera del ICAP, fue la encargada de colocar en el pecho amigo la Medalla de la Amistad.

Con cariño recordó la anécdota de la primera vez en que preguntó a Fernando González Llort, presidente del ICAP, quién era David, ese hombre que veía en medio de las más disímiles batallas, lo mismo en las redes sociales digitales, en los medios de comunicación, que en las calles.

David es un militante ­–respondió Fernando– es un militante sombrilla. Y ahora uno entiende cuando escucha a cuantas cosas pertenece, en cuantas actividades y acciones –físicas y de pensamiento– ha estado involucrado. Un militante que con todo lo que ha hecho se ha robado el corazón de todos los cubanos que le conocemos.

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