Cubainformación-. Barcelona volvió a sumarse este 30 de octubre a la denuncia internacional contra el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba desde 1962. En el Paseo de Gracia, frente al Consulado de Cuba, se concentraron integrantes de la Coordinadora Catalana de Solidaridad Defensem Cuba y de otros movimientos sociales, con el objetivo de visibilizar —una vez más— una política que califican de injusta y contraria al derecho internacional.

Durante la concentración, numerosas personas que paseaban por la céntrica avenida se detuvieron a observar, preguntar o escuchar las explicaciones de las y los activistas. Algunas mostraron empatía al conocer los efectos del bloqueo, una política que la Asamblea General de Naciones Unidas condena casi por unanimidad desde hace más de tres décadas, sin que ello haya logrado su levantamiento.
El acto coincidió con la reciente votación en la ONU, celebrada el 29 de octubre, de la resolución “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba”, en la que la inmensa mayoría de los países del mundo volvió a exigir su eliminación. Sin embargo, el bloqueo continúa, con consecuencias que afectan directamente al desarrollo económico y social del pueblo cubano.

El ambiente en el Paseo de Gracia fue animado y diverso. Mientras un grupo de admiradores esperaba a la artista Lady Gaga en un hotel cercano, algunos se acercaron con curiosidad para informarse sobre la protesta y expresar su apoyo. También hubo visitantes procedentes de la cercana oficina de Naciones Unidas, donde se celebraba una conferencia, que comentaron con los manifestantes “el contraste entre las decisiones que se toman dentro y la realidad que sigue fuera”, según relataron los organizadores.
Una portavoz de Defensem Cuba afirmó que el colectivo lleva más de veinte años denunciando “el carácter genocida del bloqueo, una política que viola los derechos humanos y limita gravemente el desarrollo económico y social de la isla”. Según explicó, las pérdidas acumuladas superan los 100.000 millones de dólares, aunque “el daño humano es incalculable”.

La misma representante añadió que, pese a las dificultades, “Cuba sigue en pie, solidaria y digna, ejemplo de resistencia y justicia social a apenas 90 millas del poder que intenta asfixiarla”. Defensem Cuba reiteró sus demandas de levantamiento inmediato e incondicional del bloqueo y de retirada de la isla de la lista de países patrocinadores del terrorismo, así como su solidaridad con Venezuela y Palestina, “pueblos también sometidos a agresiones que vulneran los principios más básicos del derecho internacional”.
La concentración concluyó con un mensaje claro: Cuba no está sola. Para quienes participaron, cada gesto de apoyo y cada conversación en el corazón de Barcelona fueron prueba de que la solidaridad sigue viva frente al bloqueo y a las agresiones imperialistas.











