
La Habana.- En el Encuentro de solidaridad antifascista y antimperialista efectuado este dos de mayo, los 969 delegados procedentes de 39 países condenaron enérgicamente el acoso imperial contra Cuba socialista y demandaron su derecho a existir con su espíritu independentista e internacionalista.
La declaración de solidaridad con Cuba está basada en la convicción martiana de que «Patria es humanidad»; en el pensamiento y acción del líder histórico de la Revolución Cubana, Comandante en Jefe Fidel Castro; y en la lucha de los pueblos y líderes antimperialistas en defensa de la soberanía y el derecho a construir un mundo democrático, sostenible y un estado socialista basado en los principios de justicia y equidad social.
El documento reafirma el compromiso de denunciar en todos los espacios y medios posibles el acto de genocidio que constituye el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a la isla; y su carácter extraterritorial que afecta a terceros países.
Fustiga el bloqueo como principal obstáculo para el desarrollo de Cuba y que ha provocado, sobre todo en los últimos años con su recrudecimiento, el deterioro de servicios básicos como la salud, la alimentación, la educación, la electricidad, el transporte público, la producción de alimentos y medicinas, prestaciones que han estado al alcance de los cubanos y cubanas a partir de 1959.
El texto exige que Cuba sea eliminada de la espuria lista de Estados que supuestamente patrocinan el Terrorismo, injusta medida que incrementa las carencias y limitaciones que ya provoca el cerco económico al pueblo cubano y castiga a personas y organizaciones que mantienen una relación legítima con Cuba. “La única lista en la que Cuba debería aparecer es en la de estados patrocinadores de la paz y la solidaridad internacional”, subraya.
Además reclama el pago de una justa compensación económica por parte del gobierno de Estados Unidos al pueblo cubano por los daños económicos y humanos debido a la práctica criminal del bloqueo y el terrorismo.
El documento demanda el cese inmediato de la manipulación comunicacional y de las medidas contra las misiones médicas cubanas y los gobiernos de los países donde estas laboran y reivindica el acceso público a información precisa, imparcial y veraz sobre Cuba y su Revolución.
También se pronuncia por la devolución del territorio ilegalmente ocupado por Estados Unidos en Guantánamo y utilizado como centro de detención y tortura, en tanto rechaza el doble rasero y la politización del tema de los Derechos Humanos y la democracia, el cual ha sido utilizado para subvertir a gobiernos democráticamente electos.
La Declaración exige el fin de los fondos de EE.UU. destinados a programas millonarios de injerencia, medios de prensa, organizaciones y plataformas digitales de comunicación que, con falsos pretextos y objetivos reales de dominación, atentan contra el orden constitucional de Cuba para intentar derrocar a la Revolución.
Son otros objetivos fortalecer y ampliar el movimiento de solidaridad con Cuba en todas las regiones; fomentar el envío de donaciones, proyectos de cooperación y la participación en eventos internacionales de solidaridad con Cuba e impulsar el movimiento de brigadas internacionales de solidaridad con Cuba y las visitas de grupos especializados.
Asimismo llama a defender y difundir los ideales humanistas de la Revolución Cubana y el legado ético y político de su líder histórico, Fidel Castro, en el contexto del centenario de su natalicio, a conmemorarse en agosto de 2026.
El documento se pronuncia con fuerza contra la guerra, la hegemonía, la injerencia, las medidas coercitivas, las agresiones y los bloqueos.
El encuentro internacional estuvo dedicado al legado del Comandante en Jefe Fidel Castro, por su inquebrantable obra internacionalista y solidaria; al 25 aniversario de la presentación al mundo del concepto de Revolución; a la celebración del XXII Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba y al 65 aniversario de la fundación del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos en este año.










