“Obstaculiza las posibilidades del país de acceder a alimentos, medicinas, combustible, equipos médicos y otros bienes básicos, lo que impacta la realización de los derechos económicos, sociales y culturales”, agrega.
Asimismo, sugiere que, “en lugar de imponer medidas coercitivas unilaterales contrarias al Derecho Internacional”, debe fomentarse la solidaridad y cooperación internacionales para enfrentar desafíos comunes, proteger los derechos humanos para todos y lograr los objetivos de desarrollo sostenible. (PL)











