
La Habana.-El genocidio del que es víctima el pueblo palestino es una herida abierta en la conciencia de la Humanidad, denunciamos ante la Historia este crimen, denunciaron los delegados al Encuentro Internacional de Solidaridad con Cuba, el antimperialismo y contra el resurgimiento del fascismo que sesionó en La Habana.
En una declaración reafirmaron la más firme solidaridad y apoyo al pueblo de Palestina ante los frecuentes actos de violencia contra la población civil que incluyen bombardeos, incendios de campamentos de desplazados y refugiados, indiscriminados ataques a hospitales y ambulancias, destrucción total de escuelas y universidades, y construcción de nuevas colonias, entre otros ultrajes indescriptibles.
El documento hace referencia a los monstruosos crímenes: los fallecidos desde el 7 de octubre de 2023 ascienden a 51 mil 355 y el número de heridos es de 117 mil 248; más de 15 mil niños han muerto y otros 34 mil han resultado heridos; más de un millón de menores han sido obligados a desplazarse y sobreviven en condiciones inhumanas, sin acceso al agua potable, los alimentos, sin refugio ni atención médica.
La criminalidad de Israel llega al extremo de convertir en armas el hambre, la sed y la necesidad de medicinas debido a un cruel bloqueo que impide la entrada de ayuda humanitaria, lo que incrementará el número de muertes por desnutrición, enfermedades y afecciones prevenibles, agrega.
“Todo ello, con el declarado objetivo de aniquilar al pueblo nativo de Palestina, borrando su historia y su identidad como nación. Apartheid, humillación, etnocidio y genocidio es lo que la humanidad está presenciando”, prosigue la denuncia.
La declaración condena enérgicamente la ocupación y el genocidio que Israel comete desde hace 77 años contra Palestina, cuya resistencia defiende los legítimos derechos de su noble pueblo, y enfatiza: cada momento de inacción y pasividad costará más vidas de inocentes. Debemos actuar de inmediato para detener los crímenes de guerra y exterminio contra el pueblo palestino.
“Exigimos el alto al fuego y la entrada inmediata de ayuda humanitaria, la libertad de todos los prisioneros y el cese de la ocupación”, prosigue el texto que convoca, con más fuerza que nunca, a la acción en las calles, a no ser indiferentes y a concientizar que no debemos descansar hasta lograr el reconocimiento de un Estado palestino independiente y soberano, integrado con pleno derecho en las Naciones Unidas. No habrá silencio hasta que el heroico pueblo de Palestina alcance su definitiva libertad, autodeterminación y soberanía nacional; así como el derecho al retorno de todos los refugiados, recalca para concluir remarcando “asesinar y destruir no será jamás la solución, cuando todo un pueblo ha comprometido su propia existencia y no se rinde ni se rendirá jamás”.










