
El Espacio Social Les Cigarreres de Gijón acogió el pasado 25 de julio la conferencia “Cuba, la OTAN y el sur que resiste: claves geopolíticas para un mundo multipolar”, impartida por el analista Paco Arnau y presentada por Carlos González Penalva. El acto, organizado por la Asociación Lázaro Cárdenas, sirvió como colofón de las Jornadas Antiimperialistas Moncada 2025, que se desarrollaron durante tres semanas en diferentes localidades asturianas, y como antesala del homenaje celebrado el 26 de julio en la Plaza de La Habana de Gijón con motivo del aniversario del asalto al Cuartel Moncada. La cita reunió a colectivos internacionalistas y solidarios con Cuba, que reivindicaron el legado de la Revolución Cubana como una bandera de vigencia política frente a las actuales formas de dominación imperialista.
En su intervención de apertura, Carlos González Penalva situó el acto en el marco de una “trinchera ideológica” levantada desde el pensamiento crítico, el análisis materialista y el compromiso militante. Frente a una ofensiva global que no solo se libra en los campos de batalla tradicionales, sino también en el plano simbólico, cultural y comunicacional, Penalva denunció el proceso de normalización de la presencia militar de la OTAN en actos festivos como el Festival Aéreo de Gijón, que calificó como un mecanismo de legitimación del belicismo. Su presentación destacó la figura de Paco Arnau como una de las voces más lúcidas en el análisis de la guerra híbrida y cognitiva contemporánea.

Paco Arnau centró su exposición en la crisis del orden unipolar surgido tras la Guerra Fría y en la consolidación de un nuevo escenario internacional caracterizado por realineamientos estratégicos y el avance de un mundo multipolar. En este nuevo contexto, explicó, la emergencia de China como potencia económica y tecnológica, el retorno de Rusia como actor geopolítico central y el fortalecimiento del Sur Global, que ya no se pliega al liderazgo occidental, están erosionando el predominio de Estados Unidos y de la Alianza Atlántica. Según Arnau, la expansión de la OTAN hacia Europa del Este y su implicación en conflictos como el de Ucrania han contribuido a acelerar este proceso de polarización, donde bloques alternativos como los BRICS o la Organización de Cooperación de Shanghái ganan protagonismo como referentes del mundo no alineado.
Otro eje de la ponencia fue el papel de la guerra híbrida, entendida como una estrategia de intervención que combina presión económica, campañas de desinformación, uso instrumental del derecho internacional (lawfare) y control algorítmico del flujo informativo. Arnau alertó sobre el viraje doctrinal de la OTAN hacia el dominio cognitivo, que convierte la lucha por las mentes y emociones de las poblaciones en un frente bélico más. Esta lógica, dijo, opera a través de narrativas disfrazadas de neutralidad, censura mediática y algoritmos que modulan la opinión pública. En ese contexto, denunció la criminalización de medios alternativos y la imposición de una “dictadura de la unanimidad”, en la que no se busca hegemonía sino aplastar cualquier voz disidente.

La conferencia subrayó el papel de Cuba, Venezuela y Nicaragua como ejemplos de resistencia soberana frente a estas formas de injerencia, destacando su capacidad para sostener proyectos emancipadores en contextos de bloqueo, asedio económico y guerra mediática. Arnau reivindicó el internacionalismo como eje estructural de cualquier reconstrucción de la izquierda, y llamó a reforzar el trabajo político e ideológico frente al declive del capitalismo global. Lejos de un mensaje derrotista, defendió que el mundo se encamina hacia una reconfiguración en la que el Sur Global juega un papel creciente como sujeto de transformación.
La jornada sirvió también de preparación para el acto conmemorativo del 26 de julio en la Plaza de La Habana, que reunió a decenas de personas en un homenaje político y cultural a la gesta del Moncada. Entre banderas cubanas, música revolucionaria y lecturas militantes, se reafirmó el compromiso con la Revolución Cubana y con la lucha de los pueblos que hoy enfrentan las nuevas formas del imperialismo. Bajo el lema “Siempre es 26”, las Jornadas Moncada 2025 cerraron así su tercera edición en Asturias como un espacio consolidado de análisis crítico, pedagogía política y solidaridad internacionalista.











