Finalizó con una declaración de rechazo al bloqueo económico, financiero y comercial que impone Estados Unidos a la isla, y de condena a la injusta inclusión del país antillano en la lista de países supuestamente patrocinadores del terrorismo.
Los participantes demandaron asimismo la devolución a Cuba del territorio ilegalmente ocupado por Estados Unidos en la base naval de Guantánamo, y exigieron que el país fuera indemnizado por los perjuicios causados durante más de medio siglo de aplicación del cerco unilateral al cual se le somete.
También se comprometieron a permanecer vigilantes ante toda acción que pretenda destruir a la Revolución, incluyendo la campaña mediática, y a trabajar para contrarrestarla en todas las plataformas que sean necesarias.
“Ratificamos nuestro compromiso de movilizarnos y articularnos con el movimiento mundial de solidaridad con Cuba en defensa de la Revolución Cubana, con acciones para que el gobierno de los Estados Unidos ponga fin al recrudecido bloqueo, principal obstáculo para el desarrollo y bienestar del pueblo cubano”, remarcó la declaración.
Aseguraron además que, inspirados en el ejemplo de su historia patria y en los valores heredados del pensamiento antiimperialista, martiano y fidelista, insistirán en el trabajo de apoyo a su proceso revolucionario.
“Nos enaltece ser combatientes activos en la Solidaridad con Cuba y acompañar al pueblo cubano en la defensa de su independencia y soberanía nacional”, destacó la declaración. (PL)











