Por: R. Valerino
Inmortalizado entre la vegetación típica de las selvas vietnamitas, el legendario revolucionario Ho Chi Minh es leyenda viva para los cubanos. Su monumento, erigido en el Parque de la Paz en La Habana, es mucho más que bronce, mármol rojo y flores amarillas como los colores de la bandera que enarboló durante sus años de lucha.
Su sitio de inmortalidad en Cuba es cuidado con recelo por manos de mujeres que aman a Vietnam con el corazón. Son parte de la Asociación de Amistad Cuba-Vietnam, continuadora del Comité de Solidaridad con Vietnam del Sur fundado por la heroína del Moncada, Melba Hernández, en solidaridad con la agredida nación Indochina.
El 2 de septiembre es un día de alta significación histórica para la República Socialista de Vietnam porque en esa fecha del año 1945, que el líder Ho Chi Minh, desde la Plaza Ba Dinh en Hanoi, ante una multitud emocionada, proclamó la independencia de la nación poniendo fin a 80 años de dominación colonial.
Así lo recuerda el Excmo. Embajador de Vietnam en Cuba, Le Thanh Tung, como agradecimiento al homenaje organizado por el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (Icap) y la Asociación de Amistad Cuba-Vietnam ante el monumento al Tío Ho.
También rememora el diplomático vietnamita que fue 2 de septiembre, pero de 1966, el día de la partida física del eterno presidente Ho Chi Minh, “por lo que la fecha es motivo de homenaje y orgullo porque siempre estará en su pueblo”.
Cada vietnamita allí presente valora altamente las palabras de su embajador cuando resalta la importancia “de las estrechas relaciones de hermandad entre Cuba y Vietnam a lo largo de más de seis décadas, ampliadas y fortalecidas por nuestros líderes históricos, Fidel Castro y Ho Chi Minh, y ratificadas por nuestros presidentes actuales, que en el presente año han sostenido cuatro intercambios telefónicos, como muestra de apoyo mutuo en todas las esferas de la vida social, política y económica”.
La vicepresidenta primera del Icap, Noemí Rabaza Fernández, felicita al embajador y a los presentes, y con ellos “a Vietnam, a su partido y gobierno por los logros alcanzados hasta la actualidad, con la constancia del pueblo que ha construido una nación moderna, próspera, hermosa; una “es ejemplo de desarrollo social y económico, y referente de cuánto se puede lograr por el camino del Socialismo”.
Agradece los donativos solidarios de los vietnamitas al pueblo cubano para el combate a la Covid-19 y las dificultades que ambas naciones han afrontado generadas por la pandemia. (Fotos: Orlando Perera)
La presidenta de la Asociación de Amistad, Yolanda Ferrer Gómez, el vicepresidente del Icap Víctor Gaute López, y el resto de los presentes depositan rosas rojas por la vida eterna de Ho Chi Minh.
Junto a las banderas y las flores, en la pequeña selva vietnamita en la capital de Cuba, resuenan otra vez las palabras del Comandante en Jefe Fidel Castro de “por Vietnam estamos dispuestos a dar hasta nuestra propia sangre” como símbolo de hermandad indestructible y seguros de que: ¡Cuba y Vietnam, unidos venceremos!















