También destaca Cuba como patrocinador de la paz por su papel en las conversaciones que sentaron el inicio del diálogo de reconciliación en Colombia y en el fin del régimen del apartheid en Sudafrica.
Frente a su tremendo servicio a la humanidad, la designación de Cuba como patrocinador del terror por parte de Estados Unidos es una cínica estratagema para mantener el largo castigo por su desafío a los dictados estadounidenses. Esta política sólo tiene un propósito: maximizar el sufrimiento del pueblo cubano, precisa el llamado.
De igual modo, apunta el comunicado, representa una radicalización del cruel bloqueo de seis décadas contra la isla que busca como refiere el infame Memorándum del Departamento de Estado de abril de 1960, hacer «las mayores incursiones para negar dinero y suministros a Cuba, disminuir los salarios monetarios y reales, provocar el hambre, la desesperación y el derrocamiento del gobierno».
La misiva asegura que más de sesenta años después, nada ha cambiado. El pueblo cubano carece de acceso a la mayoría de los bienes y recursos básicos como medicinas, alimentos, materiales de construcción, energía, maquinaria industrial y piezas de repuesto.
Apunta que la designación asfixia la economía cubana y que a pesar de las repetidas promesas de revisar la política, el presidente norteamericano Joe Biden ha mantenido el castigo, una política cruel y cínica que viola normas fundamentales del derecho internacional. (PL)











