Las ideas contenidas en el Plan Varona sirvieron de estímulo para la gran reforma universitaria impulsada en Cuba en 1962.
Dueño de una sólida y extensa obra, Varona no solo dejó una relevante producción literaria, sino también textos en los que se manifiesta un pensamiento actualizado y alerta frente a los crecientes avances de la sociología, la teoría de la cultura, el arte, la filosofía, la estética, la psicología, la pedagogía y la lógica entre otros temas.
“No es posible hoy referirse a la historia del pensamiento cultural cubano sin tener en cuenta las peculiaridades y significación, para su tiempo y el nuestro, de la enorme producción del destacado pensador, y, sobre todo, de su profundo sentido de la ética y honestidad intelectual”, resaltan sus estudiosos. (PL)











