Recaló en más de 300 puertos de todo el mundo y recibió la visita de mandatarios, diplomáticos y jefes militares.
Después de la asonada contra el gobierno de Salvador Allende, la dictadura convirtió la nave en centro de detención y tortura en el puerto de Valparaíso, adonde fueron llevadas más de un centenar de personas, entre ellas el sacerdote chileno-inglés Miguel Woodward, posteriormente desaparecido. (PL)












