
Por su parte, el embajador palestino en Addis Abeba, Fares Alqub, agradeció las muestras de apoyo de Venezuela, así como de las sedes diplomáticas de Cuba y Nicaragua presentes en el acto de solidaridad.
Alqub denunció el genocidio que sufre su pueblo, las muertes de mujeres, niños y ancianos por la ambición de Tel Aviv de querer ocupar su territorio. En ese sentido, denunció el respaldo de las potencias occidentales a la agresión israelí y aseguró que Palestina no se moverá de su lugar.

Recordó al comandante Hugo Chávez (1954-2013) cuando expresó una vez que “Venezuela es Palestina y Palestina es Venezuela”, una muestra de la amistad y la unión de los dos países. Es así como los pueblos cuando se unen pueden pedir que pare la guerra, aseveró.
El embajador designado de Nicaragua, Ali Waters, dio lectura a la declaración emitida la víspera por el gobierno sandinista que, en estricto apego al Derecho Internacional, decidió romper toda relación diplomática con Israel.
Waters, citando el texto, condenó una vez el genocidio, la ocupación y la agresión permanente contra la vida y la dignidad del pueblo palestino que se extiende ahora hacia Líbano.

Por su parte, la encargada de negocios de la embajada de Cuba en Etiopía, Natalys Dinza, recordó que miles de jóvenes palestinos cursaron estudios de Medicina en la isla caribeña y, teniendo en cuenta la situación, el presidente Miguel Díaz-Canel anunció el otorgamiento de 200 becas para futuros profesionales de la salud de la nación árabe.
Dinza reiteró el apoyo histórico de La Habana hacia Palestina y la necesidad de sumar más voces a nivel mundial para detener el genocidio israelí.











