
Para la pinareña Beatriz Fabelo una las fortalezas del proyecto de Código de las Familias llevado a consulta popular en Cuba radica en la protección , a tono con los principios de igualdad y no discriminación promulgados en la Constitución de la República.
En el articulado del capítulo II, título IX, se hace referencia a derechos que van desde la prohibición de injerencias en la vida familiar, igualdad de condiciones con los demás y de oportunidades, hasta los derechos sexuales y reproductivos; en tanto señala deberes de las familias, instituciones sociales y el Estado.
Constituye, en ese sentido, un llamado a hacer efectiva la responsabilidad familiar en cuanto a atención, educación, velar por la felicidad e inclusión en la vida social, dijo quien reside en la circunscripción 4 de la ciudad cabecera.
Siempre ha sido premisa del Estado cubano proteger a las personas en situación de discapacidad y hacerlas parte de sus comunidades- acotó-; y el Código apunta en el artículo 433 la promoción de programas de habilitación y rehabilitación por parte de organismos, instituciones y organizaciones de la sociedad y del Estado, de cara a que “desarrollen su autonomía personal e independencia en el entorno sociofamiliar”.
Por tanto no puede existir un “divorcio” entre la escuela y la familia cuando se trata del bienestar de los niños, adolescentes o jóvenes en situación de discapacidad, pues todos los factores cuentan a la hora de incidir en su futuro y dotarlos de las herramientas necesarias para su desarrollo, precisó a la ACN la también profesora de Matemáticas en la enseñanza media superior.(Evelyn Corbillón Díaz /ACN)










